
Es importante diferenciar el actor del personaje. No es lo mismo hablar de Christian Bale que de Batman. Cada uno pertenece a un universo distinto.


Cualquier día antes de ir al cine o salir con los amigos …
-“Cariño, llegamos tarde, ¿cuánto te queda?”
-“¡Cinco minutos y ya salgo!”
- “Sí, pero ¿cuántos segundos tienen tus minutos esta vez…?”
Creo que mi novia comprende perfectamente la teoría de la relatividad. De hecho, el otro día intenté explicársela muy por encima y pareció entenderla al instante, diría que ni se sorprendió de las consecuencias de la misma.
Es como si ella ya viviera sabiendo las implicaciones del relativismo, concretamente aquellas que afirman que el tiempo transcurrido en un evento depende del observador que hace las mediciones.
Como sabemos, la velocidad relativa con la que el observador se desplaza con respecto al objeto observado influye en el tiempo medido por uno y otro. Sin embargo, en este caso particular podríamos decir que las velocidades de los sujetos observador (yo) y observado (mi novia) eran prácticamente iguales, por lo que el tiempo transcurrido para ambos debería ser el mismo. He ahí el fallo de la teoría: Einstein no tuvo en cuenta que mientras el experimento toma lugar, si el objeto observado está maquillándose, el tiempo también es relativo.
(...Continuación de Vándalos con clase I...)
Supongamos que el conjunto de todas las proposiciones estuviera formado por una única proposición, G, y recordemos que hemos deducido que G sólo puede ser Falsa.
También quedamos en que G es equivalente a "La única verdad es que todo es mentira", que equivale a "Del conjunto formado por todas las proposiciones del cálculo proposicional, la única verdadera es que todas esas proposiciones son falsas".
Veamos entonces que nuestro conjunto reducido se corresponde con el "todo" que aparece en G, que es Falsa (o mentira). ¡Horror!. O sea que, "todo" es mentira y G es Falsa: se está diciendo una verdad, al ser todas las proposiciones mentira. Por tanto, vemos que G está afirmando algo que es cierto, por lo que G es Verdadera.
Pero si G es Verdadera, volvemos de nuevo al primer caso que se estudió en este artículo. G sería la única proposición y estaría afirmando de sí misma que es Falsa, lo cual nos lleva una vez más a la contradicción indeseada.
Es decir, que en el caso en que G sea la única proposición de todo el conjunto al que ésta se refiere, G no es ni Verdadera ni Falsa, convirtiéndose en una paradoja digna del mismo Kurt Gödel.
Mientras paseaba por Madrid sin rumbo fijo leí un grafiti en una pared:
"La única verdad es que todo es mentira"
Aún con rechazo hacia el grafiti, agradecí leer esto pues ya tenía algo que pensar en mi caminata. Mi primera impresión fue la de tildar de sinsentido el mensaje aunque, dejando de lado las razones que motivaran al autor a escribirlo, me puse a pensar más profundamente acerca del significado del mismo.hola
No pude evitar buscarle el sentido lógico a la proposición. En el cálculo proposicional, una proposición como la escrita en la pared es susceptible de ser Verdadera o Falsa. Son proposiciones oraciones como las siguientes:
a) "Ana y Braulio son primos"
b) "Si tocas el fuego, te quemas"
c) "Si llueve, el suelo de mi patio se moja"
d) "Las personas pueden respirar debajo de agua"
Suponiendo que Ana y Braulio son primos, que tocamos el fuego sin ningún guante especial, que mi patio no está techado y que no tenemos ninguna bombona de oxígeno, las proposiciones a, b y c son Verdaderas, mientras que la proposición d es Falsa. Es sencillo.
Acaba de pasarme algo horrible. Supongo que te habrás dado cuenta que cuando vas a mear, escoges una letrina en función de la distancia a las que están ocupadas. Es decir, te alejas lo máximo posible de otro que ya está meando. Llevo unas semanas pensando en los patrones de comportamiento y en cómo formalizarlo. Todo parecía ordenado. Todo parecía predecible, susceptible de ser formulado y de aparecer en el libro de Teoría de Autómatas y Lenguajes Formales. La gente estudiaría el “Ordenamiento en las Letrinas”. Los profesores la incluirían en su plan docente. Habría seminarios y charlas acerca de la grandeza de esta teoría. Quien sabe si, con el tiempo, recibiría algún reconocimiento público por mi aportación a la ciencia. Mientras meaba en la letrina (teniendo dos letrinas libres a mi izquierda y una a la derecha; cuatro en total,contando la mía), pensaba en la elegancia de mi teoría. Cuan simple y perfecta parecía. Casi me regocijaba en que la próxima persona que llegase iría directo a la que está dos posiciones a mi izquierda. Sin embargo, (oh sorpresa, oh dolor, oh campos de soledad mustios, collados) ha llegado un chico y en un acto de descaro, de desafío a la formalidad del “Ordenamiento en las Letrinas”, de altivez y soberbia hacia la ciencia, se ha puesto en la que tenía a mi derecha (!?~#!!), a escasos 30 centímetros de mí. Qué horror. No sólo me desconcertaba que alguien había preferido que su miembro (o miembra) estuviera a esa distancia del mío pudiendo no estarlo, sino que todo el trabajo mental de estos últimos días se ha ido al garete.
Considerando lo anterior me vienen a la mente varias preguntas. ¿La teoría es un modelo incompleto?¿El chico era gay o sólamente tonto?¿Podré completarla para que recoja estos sucesos inesperados o Cisnes Negros?
Actualización, 1 de mayo de 2009:
Se pueden ampliar conocimientos acerca de esta teoría, más genéricamente acerca de las “Normas de etiqueta en el baño masculino” (Male Restroom Etiquette):
http://www.youtube.com/watch?v=IzO1mCAVyMw