(...Continuación de Vándalos con clase I...)
Supongamos que el conjunto de todas las proposiciones estuviera formado por una única proposición, G, y recordemos que hemos deducido que G sólo puede ser Falsa.
También quedamos en que G es equivalente a "La única verdad es que todo es mentira", que equivale a "Del conjunto formado por todas las proposiciones del cálculo proposicional, la única verdadera es que todas esas proposiciones son falsas".
Veamos entonces que nuestro conjunto reducido se corresponde con el "todo" que aparece en G, que es Falsa (o mentira). ¡Horror!. O sea que, "todo" es mentira y G es Falsa: se está diciendo una verdad, al ser todas las proposiciones mentira. Por tanto, vemos que G está afirmando algo que es cierto, por lo que G es Verdadera.
Pero si G es Verdadera, volvemos de nuevo al primer caso que se estudió en este artículo. G sería la única proposición y estaría afirmando de sí misma que es Falsa, lo cual nos lleva una vez más a la contradicción indeseada.
Es decir, que en el caso en que G sea la única proposición de todo el conjunto al que ésta se refiere, G no es ni Verdadera ni Falsa, convirtiéndose en una paradoja digna del mismo Kurt Gödel.